DE LA DEBILIDAD A LA FORTALEZA
La vida es complicada y
fortuita. No hay ningún antídoto, ni el dinero, ni el éxito, ni el talento, que
nos libre de sentir un golpe inesperado; las angustias del futuro; la
desesperanza por ser lo que somos como especie; la fragilidad ante la
naturaleza y las enfermedades; el hastío de remar a contracorriente; la
incomprensión. Nada nos libra de sentir, a veces, un vacío inmenso y las ganas
de tirar todo por la borda.
Pero de pronto, aparece
algo que nos quiebra y conmueve y nos devuelve a la tarea de seguir peleando
por salir adelante. Puede ser un niño, un hijo, una madre o hasta una mascota,
que ven en ti ese refugio protector que esperan tener siempre. Puede ser una
situación conmovedora solo para ti. No importa, porque cada quien tiene su lado
débil que, paradójicamente, acaba haciéndonos más fuertes.
G.



Comentarios
Publicar un comentario