FELIZ VIDA


Dos días después de escuchar hablar al presidente y aún puedo recordar esa sonrisa que salió de mi cara al escuchar, que, el aislamiento social se prolongaría hasta el 26 de abril. La pregunta sería ¿por qué? Tomando en cuenta que falta muy poco para mi cumpleaños ¿suena un poco raro no creen? La verdad es que, a pesar que formo parte del grupo de los que celebrarán su cumpleaños en aislamiento, esto no me resulta tan fatídico.
Desde hace dos años decidí pasar mi cumpleaños en el hospital con los pacientes y los doctores, privilegio que se me permite gracias a un voluntariado al que asisto. Me pongo mi corona y ese día soy la reina, el primer año pude experimentar encuentros realmente alucinantes con pacientes que estuvieron en coma y justo ese día estuvieron despiertos, entre muchas otras cosas que pasan en un hospital.
Una de las salas de niños en Hospital Atlántida.
Desde hace 3 años se me dio por remplazar el “feliz cumpleaños”, por el” feliz vida” y la vida, para mí, iba muy a la par del privilegio de poder tener la capacidad de seguir viendo, caminando, escuchando, pensando y sobre todo respirando.
Este año definitivamente no lo pasaría en el hospital, sería muy negligente de mi parte y esto ya lo tenía claro. Sin embargo, ahora salía a la luz una nueva situación, tenía muchos amigos diciendo que querían celebrar mi cumpleaños hasta las últimas, que tirarían la casa por la ventana y que traerían muchos tragos. Esto es muy curioso porque yo no tomo, entonces la pregunta sería ¿realmente quieren celebrarme? O ¿Quieren celebrarse?
Es muy gracioso porque considero que son personas que, si me aprecian, o al menos es lo que yo creo, no obstante, todo esto me generaba cierta ansiedad, pues les decía que así pasara este aislamiento, dudaba mucho que podamos hacer reuniones. La verdad me preocupaba que uno de ellos pudiera venir enfermo y pudiera contagiar a mí o a mi familia que tanto había cuidado.
Esto me hace pensar ¿qué tanto somos conscientes de que esta pandemia va requerir de un tiempo para que todo vuelva a la normalidad? Escuchar decir al presidente que va continuar el aislamiento me saco una sonrisa, porque sabía que, aunque mis planes de cumpleaños cambiarían un poco este año, lo voy a pasar en casa, con mi familia y sin la preocupación de que alguno podría estar expuesto.
Eso realmente vendría a ser, para mí, un “feliz vida”, por ahora.
Siento que, a la mala, la vida nos obliga a cuidarnos y muchos de nosotros aún no nos damos cuenta, dejándonos llevar por nuestra necesidad de querer seguir haciendo todo como lo planeamos. Esto me hace recordar la frase de Voltaire “Dios nos da el regalo de la vida, depende de nosotros darnos el regalo de vivir bien”.
Todo está en nuestras manos ahora, considero que compararse es muy agotador, pero hoy observo la crisis mundial, los ataúdes de distintas personas en distintos países, he visto gente muy adinerada llorando porque ni todo el dinero del mundo les devolverá la felicidad de compartir con un padre y es muy difícil no trasladarlo a mi realidad, ver lo afortunada que soy por poder todavía compartir con mis seres queridos ya sea de forma presencial o de forma virtual.
La vida debería ser un constante “Feliz vida”, para mí, para mi familia y para los que quiero.


Una familia grande ✨

SUNQU

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